1869, 7 de diciembre, nace Ambrosio Figueroa Mata, en Huitzuco. 1910 durante la tarea política-electoral de Francisco I. Madero, envió a Don Octavio Bertrand a Huitzuco, para formar un club electoral, así, los habitantes de este pueblo desafiaron al Porfirismo, cosa que no hizo ningún otro grupo en el estado. Reunió a los principales exponentes de Huitzuco, cuyos integrantes fueron: Don Martín Vicario, Don Fidel Fuentes, Don Agustín Abundes, Don Rómulo Figueroa, Don Odilón Figueroa, Don Gabino Bandera y Mata, el líder del Grupo: Don Ambrosio Figueroa. A dicho grupo se le llamo: "Club antirreleccionista Juan Álvarez". Don Ambrosio Figueroa dio la primera batalla de la revolución en Guerrero, se parapeto en el centro de la población y ahí resistió victoriosamente la embestida de los rurales el 28 de Febrero. El presidente de la Barra lo nombró inspector general de los Cuerpos Rurales de Guerrero en 1911. Madero asumió el poder con su amigo José María Pino Suárez como vicepresidente el 6 de noviembre de 1911. Ese mismo mes quedó restituido el principio antireeleccionista en la Constitución. Sin embargo, las rebeliones no tardaron en brotar. Emliano Zapata, quien se había negado a desarmar a su tropa fue reprimido por el ejército, al mando de Ambrosio Figueroa quien fue nobrado gobernador y comandante en Morelos por Francisco I. Madero para combatir a los rebeldes. Marzo de 1912 Ambrosio Figueroa fue herido por una bala que le destrozo la rodilla derecha, su pierna tuvo que ser amputada, y fue hecho prisionero en Chilpancingo, traicionado por Martín Vicario, que siendo del ejercito Maderista, se pasa de bando al ejercito huertista y traiciona a los Figueroa. 1913 Ambrosio Figueroa liceado de su pierna es conducido a iguala en un penoso viaje que le causa mucho dolor y en condiciones infrahumanas es encarcelado. El comandante Antonio G. Olea lo fusila vilmente el 23 de Junio, por órdenes directas de Victoriano Huerta, con la intención de desaparecer a los los rebeldes de Huitzuco que le combatían. El General Ambrosio Figueroa apoyado en sus toscas muletas se coloca frente al muro fatal y pide mandar su propia ejecución, Murió valeroso, recio, como soldado de pundonor. Así se perdió la vida de un valiente héroe y líder de la revolución en el sur. |
