Poesía a Huitzuco
Pueblo mío
Imponente Sierra Madre
del Estado de Guerrero.
Montaña virgen que pare
un pueblecito risueño.
Tierra del
guaje y guamúchil,
del tamarindo y el mango,
de la flor de zinpaxochitl,
Tierra de fiesta y fandango.
Dios te
regaló una cuna
de montañas cuando supo
que serias pueblo de héroes,
y te bautizó; HUITZUCO.
¡Añorado
pueblo mío!
Lugar de espinas y flores.
Bordado de bugambilias,
y de tardes de arreboles.
Hueles a
lluvia y a barro,
a tlaxcales y a pozole.
A tamales de regalo,
a vino tinto y a mole.
Es tu cielo
claro y limpio,
Siempre cuajado de estrellas.
De cualquier lugar del mundo;
Las tuyas son las más bellas.
Noches
tranquilas de luna,
o de truenos y tormentas.
En el Cerro de la Laguna
cobra vida una leyenda.
Se
cuenta que Nacaxquémetl
es un duende milenario,
que en una cueva del cerro
resguarda los centenarios.
De
tierra fértil el llano.
Y tú mina de mercurio.
Y el vino tinto la sangre
de los viñedos de junio.
Corazón
de la provincia,
Sembrada de tradiciones.
Chínelos, toros, Tecuanes,
Y ferias multi-colores.
HUITZUCO
tierra del sol.
Lugar mágico de México.
Quien compuso ésta canción,
te canta con mucho aprecio.
Si
existiera el paraíso;
Seria en Huitzuco Guerrero.
Tierra del indio y mestizo,
del rebozo y del sombrero.
Tus
mujeres se parecen,
a un jardín lleno de flores.
Hay güeras con piel de nácar
que parecen girasoles.
Tus morenas
son un sol
con boquita de sandía
la dulzura del melón,
y el calor del medio día.
Un
suspiro traicionero
se me escapa y me acongojo.
Cuando me viene el recuerdo
de mi barrio El Tanque Rojo.
Piedra
del Chivo y la Fuente;
Piezas que guardan historia,
Calle de Martín Vicario
eres camino a la gloria.
La
cuna de mis abuelos,
mis padres y mis hermanos.
Aunque ande de vagabundo,
¡Barrio mío no te he olvidado!
Nubes
blancas pasajeras,
pañuelos que dicen adiós.
Hasta el día que yo me muera...
HUITZUCO, te daré amor.
Victoria Benítez González